Casi todos los ataques que acaban en titulares empiezan por un fallo en el software: un control de acceso mal hecho, una librería vulnerable que nadie actualizó o una configuración por defecto que llegó a producción. La seguridad en el desarrollo de software consiste en evitar esos fallos desde el diseño, en lugar de descubrirlos cuando ya hay datos expuestos.
En 2026 el tema tiene más peso que nunca por tres motivos: el nuevo OWASP Top 10:2025 pone la cadena de suministro entre los tres riesgos principales, buena parte del código ya lo escribe o lo sugiere una IA, y la normativa europea empieza a exigir responsabilidades a quien fabrica software. Estas son las cinco claves para que tu proyecto no sea el próximo caso.
Índice
- Qué es la seguridad en el desarrollo de software
- Las 5 claves de seguridad en el desarrollo de software
- OWASP Top 10:2025: los riesgos que hay que conocer
- CRA y NIS2: la normativa que empuja a desarrollar seguro
- Cómo integrar la seguridad en el desarrollo de software de tu proyecto
- Cómo puede ayudarte Yeeply
Qué es la seguridad en el desarrollo de software
Es el conjunto de prácticas que integran la seguridad en cada fase del ciclo de vida del software: requisitos, diseño, programación, pruebas, despliegue y mantenimiento. Lo contrario es lo que se hacía tradicionalmente: desarrollar, publicar y pasar una auditoría al final, cuando corregir un fallo de diseño supone rehacer medio proyecto.
La referencia más usada para organizarlo es el Secure Software Development Framework (SSDF) del NIST, que agrupa las prácticas en cuatro bloques: preparar a la organización, proteger el software, producir software bien protegido y responder a las vulnerabilidades. En equipos que trabajan con integración y despliegue continuos, a esta forma de trabajar se le llama DevSecOps.
Si quieres ver cómo encaja en un proyecto concreto, en nuestro artículo sobre el ciclo de vida del desarrollo de software tienes las fases explicadas una a una.

Las 5 claves de seguridad en el desarrollo de software
1. Diseñar pensando en cómo te van a atacar
El «diseño inseguro» es una categoría propia del OWASP Top 10 porque hay fallos que ningún escáner encuentra: un proceso de recuperación de contraseña que se puede saltar, un descuento que se aplica dos veces o una API que devuelve datos de otros clientes si cambias un número en la URL. Se evitan con un modelado de amenazas al principio del proyecto: dibujar qué datos maneja el sistema, quién accede a qué y qué pasaría si cada pieza fallara. Una sesión de medio día con el equipo antes de programar ahorra semanas de correcciones.
2. Control de accesos y configuración segura por defecto
Los dos primeros puestos del OWASP Top 10:2025 son el control de accesos roto y los errores de configuración. En la práctica: usuarios que pueden ver o modificar lo que no les corresponde, paneles de administración expuestos, permisos de nube demasiado abiertos, mensajes de error que enseñan el detalle interno o credenciales por defecto. La regla es el mínimo privilegio: cada usuario, servicio y componente con los permisos justos para su función, comprobados en el servidor en cada petición, y configuraciones revisadas antes de cada despliegue.
3. Controlar la cadena de suministro del software
Un proyecto típico tiene más código de terceros que propio: librerías, paquetes, imágenes de contenedor, acciones de integración continua. OWASP ha creado en 2025 la categoría «Software Supply Chain Failures», que amplía la antigua de componentes vulnerables a librerías abandonadas, entornos de compilación comprometidos y paquetes maliciosos. El caso que lo hizo evidente fue la puerta trasera introducida en la librería de compresión xz utils en 2024 (CVE-2024-3094), que estuvo a punto de llegar a las principales distribuciones de Linux.
- Mantén un inventario de componentes (SBOM) de cada versión que publicas. La CISA tiene guías y formatos de referencia.
- Fija las versiones de las dependencias y revisa sus vulnerabilidades en cada compilación con herramientas de análisis de composición (SCA).
- Protege el pipeline: secretos fuera del código, permisos mínimos en la integración continua y artefactos firmados. El marco SLSA sirve de guía para ir subiendo de nivel.
4. Revisar el código generado con IA como si fuera de un desconocido
Los asistentes de programación aceleran el desarrollo, pero no garantizan código seguro. En el estudio de Veracode de 2025 sobre más de cien modelos, el código generado introdujo vulnerabilidades en el 45 % de las tareas analizadas, y fallos como el cross-site scripting se colaron en la gran mayoría de los casos. Además, la IA puede sugerir paquetes que no existen o que no son los que parecen, una puerta directa a la cadena de suministro.
Qué funciona: revisión humana obligatoria de todo lo que entra al repositorio, análisis estático en cada cambio, reglas claras sobre qué datos se pueden pegar en un asistente y una auditoría específica cuando una parte importante de la aplicación se ha construido así. Puedes ver cómo se aborda en nuestro caso de auditoría de ciberseguridad de código generado por IA.
5. Automatizar las pruebas y hacer un pentest antes de producción
Las herramientas automáticas detectan pronto y barato los fallos conocidos: análisis estático del código (SAST), análisis de dependencias (SCA), análisis dinámico de la aplicación en ejecución (DAST) y detección de secretos en el repositorio. Conviene integrarlas en el pipeline para que bloqueen la publicación si aparece algo crítico.
Lo que no detectan son los fallos de lógica y de diseño. Para eso está la prueba de intrusión manual antes de la salida a producción y después de cada cambio importante. Un pentest web de una aplicación cuesta en España entre 2.500 y 7.000 euros; tienes los rangos por tipo de prueba en nuestra guía de cuánto cuesta un pentesting en España.
OWASP Top 10:2025: los riesgos que hay que conocer
El OWASP Top 10 es la lista de referencia de los riesgos más críticos en aplicaciones web, y la que suelen usar clientes y auditores para pedir garantías. La edición vigente es la de 2025:
- Broken Access Control: control de accesos roto. Ahora incluye la falsificación de peticiones del lado del servidor (SSRF), que antes tenía categoría propia.
- Security Misconfiguration: errores de configuración.
- Software Supply Chain Failures: fallos en la cadena de suministro. Es nueva.
- Cryptographic Failures: cifrado ausente, débil o mal aplicado.
- Injection: inyección SQL, de comandos, XSS y similares.
- Insecure Design: diseño inseguro.
- Authentication Failures: fallos de autenticación.
- Software or Data Integrity Failures: fallos de integridad del software o de los datos.
- Security Logging and Alerting Failures: registro y alertas insuficientes.
- Mishandling of Exceptional Conditions: mala gestión de errores y situaciones anómalas. También es nueva.
Si tu equipo trabajaba con la lista de 2021, los cambios que más afectan al día a día son la nueva categoría de cadena de suministro y la de gestión de errores, que obliga a revisar qué hace la aplicación cuando algo falla: si se queda en un estado inseguro, si revela información o si deja una operación a medias.
CRA y NIS2: la normativa que empuja a desarrollar seguro
Hasta hace poco, la seguridad del software era una buena práctica. En la Unión Europea se está convirtiendo en una obligación:
- El Reglamento de Ciberresiliencia (CRA) exige requisitos de seguridad a los productos con elementos digitales que se venden en la UE, incluido el software. Las obligaciones de notificar vulnerabilidades explotadas e incidentes se aplican desde el 11 de septiembre de 2026, y el resto de obligaciones principales, desde el 11 de diciembre de 2027.
- La Directiva NIS2 obliga a las empresas de sectores esenciales e importantes a gestionar los riesgos de ciberseguridad, incluidos los de sus proveedores. Si desarrollas software para una de ellas, te pedirán garantías por contrato.
Las cinco claves de este artículo (diseño seguro, inventario de componentes, gestión de vulnerabilidades y pruebas documentadas) son la base que ambas normas dan por supuesta.

Cómo integrar la seguridad en el desarrollo de software de tu proyecto
No hace falta implantarlo todo a la vez. Un orden razonable para un proyecto nuevo o uno que ya está en marcha:
- Fija los requisitos de seguridad en la propuesta o el contrato: qué estándar se sigue (OWASP ASVS para web, MASVS para móvil), qué pruebas se hacen y qué se entrega.
- Haz un modelado de amenazas al empezar y cada vez que cambie la arquitectura.
- Activa en el pipeline el análisis de dependencias, de secretos y de código estático.
- Genera el SBOM de cada versión.
- Encarga un pentest antes de producción y repítelo al menos una vez al año.
- Define quién vigila las nuevas vulnerabilidades de las librerías y en qué plazo se parchean.
Para una startup o una pyme sin equipo de seguridad propio, lo habitual es apoyarse en el proveedor de desarrollo para los puntos técnicos y en una empresa de seguridad externa para las pruebas. Tienes más ideas para empresas pequeñas en nuestro artículo sobre ciberseguridad para startups y pymes.
Cómo puede ayudarte Yeeply
En Yeeply trabajamos con empresas certificadas de desarrollo de software a medida que aplican estas prácticas desde el primer sprint, y con empresas especializadas en ciberseguridad para empresas que auditan el código y hacen las pruebas de intrusión. Te presentamos propuestas comparables y supervisamos el proyecto de principio a fin.
Si tienes un proyecto en marcha o quieres revisar uno que ya está en producción, pulsa «Solicitar presupuesto» arriba a la derecha o escríbenos a sales@yeeply.com.

